La enfermedad celíaca se estima que afecta a una de cada doscientas personas en España. Esto la hace una de las enfermedades digestivas más frecuentes. Los síntomas son muy variables, desde totalmente asintomáticos hasta una fuerte diarrea con dolor y pérdida de peso por no absorber los nutrientes con normalidad. El único tratamiento que existe es evitar el gluten, sustancia que causa la enfermedad. Desgraciadamente está presente en muchos cereales y especialmente en el trigo.

Esta enfermedad ha ido en aumento en los últimos años. La Iglesia, como madre amorosa, intenta dar vías para no apartar a las personas afectadas de la comunión. Hay que considerar la llamada materia de la Eucaristía. La materia son los elementos físicos del sacramento, en este caso pan de trigo y vino de uva. Son los mismos elementos que utilizó Jesucristo en la Última Cena. Y es el gluten una parte tan propia del pan que las formas de pan sin gluten o “pan para celíacos” se consideran inválidas para consagrar. Hay dos soluciones disponibles.

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Pan con bajo contenido en gluten

Se acepta como materia para la Eucaristía formas de bajo contenido en gluten. Se obtienen mediante procedimientos que no desnaturalizan el pan y que no añaden sustancias extrañas. También hay cepas de trigo que se pueden utilizar (como Triticum spp. o Cerestar) por presentar niveles más bajos de gluten. No afectarán a la salud pero permitirán la panificación que es condición indispensable. Respecto a la confusión que hubo hace unos años se ha repetido por numerosos canales que el pan sin gluten no es una alternativa posible.

Comulgar bajo la especie Eucarística del vino

Bastará con que el asistente lo solicite antes de la misa al ministro. Los sacerdotes tienen que cuidar una serie de consideraciones para no contaminar el cáliz de los celíacos. Este cáliz será otro distinto al principal de la Eucaristía. También se utilizará un purificador de uso exclusivo del celíaco.

La Comisión Episcopal de Liturgia pide a los ministros que actúen con delicadeza y sin reclamar mayores explicaciones a aquellos que acudan para pedir la comunión bajo la especie del vino. También insta a procurar en las misas con niños a que los celíacos se sientan respetados y apreciados por los demás niños, viendo la solución como algo natural.

Este vídeo resume los principales aspectos que hemos considerado:

Sacerdotes y seminaristas

En el caso de sacerdotes con enfermedad celíaca no se les permite la celebración si no pueden comulgar con hostias bajas en gluten. En el caso de que estén concelebrando se les permite la comunión bajo la sola especie del vino con el permiso del ordinario. Respecto a los seminaristas con este problema es competencia del obispo el dictaminar su idoneidad. No queda prohibida expresamente su ordenación pero se pide la cautela del obispo.

Bibliografía

  1. Carta circular a los Obispos sobre el pan y el vino para la Eucaristía ( N. 320/17)
  2. Carta circular a los Presidentes de las Conferencias Episcopales acerca del uso del pan con poca cantidad de gluten y del mosto como materia eucarística (24 de julio de 2003; 89/78 – 17498)
  3. Diccionario General de Derecho Canónico. Javier Otaduy. Tomo 1
  4. Diccionario de la Eucaristía. José Antonio Abad.
  5. Declaraciones de la diócesis de Ávila (Raúl García)
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