asno salvaje meermanno - El pollino - II Domingo de Adviento

Aunque José no posee un pollino, su pariente Jonás siempre le deja el suyo cuando hace falta acarrear la herramienta hasta algún lugar no tan cercano.

Jonás también necesita el pollino para su labores en el campo. Él no se trasladará más que hasta la cercana Caná, en cumplimiento de la ley romana. Pero entiende que debe hacer el favor de prestar el asno a José. ¿Cómo, si no, llevará José a María, embarazada ya de tanto tiempo?

Le cuesta ese desprendimiento, pero puede más su generosidad.


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