La Virgen de Guadalupe:

1) Historia de las apariciones:

Según la tradición, la Virgen María se apareció en cuatro ocasiones a un indígena, san Juan Diego, al que pidió que dijera al obispo que construyera un templo en su honor. Este templo se convirtió posteriormente en la Basílica de Guadalupe. Es el segundo lugar más visitado por los católicos, después del Vaticano.

Las apariciones se produjeron en diciembre de 1531. El relato guadalupano que las recoge es conocido como Nican mopohua.

Para que el obispo lo creyera, la Virgen le ordenó a Juan Diego que llevara en su ayate unas flores de Tepeyac. Hace crecer un jardín de rosas en un cerro inhóspito y semidesértico. El indio las recoge en su tilma (especie de poncho o manta). Se presenta ante el obispo, Juan de Zumárraga. Al desplegar su ayate, las flores caen. Milagrosamente, queda estampada la imagen de la Virgen María, morena y con rasgos mestizos. La figura mide 1.46 mts. de la cabeza a los pies, y su cuerpo es el de una jovencita de 14 o 15 años. Es conocida y venerada como la Virgen de Guadalupe y la Morenita.

2) ¿Qué han dicho los Papas a cerca de Guadalupe?

Pío X proclamó a Nuestra Señora de Guadalupe «Patrona de toda América Latina«. Pío XI, de «todas las Américas«; Pío XII la llamó «Emperatriz de las Américas«; y Juan XXIII, «La misionera celeste del Nuevo Mundo» y «la Madre de las Américas«. En la basílica de Guadalupe, Juan Pablo II beatificó al indio Juan Diego el 6 de mayo de 1990. Además, visitó el Tepeyac y honró con profundo amor filial a la Virgen de Guadalupe, dejando bajo su protección al continente Americano y la nueva evangelización.

3) Guadalupe es la imagen que Dios ha pintado de su Madre:

Son muchos los misterios que encierra la imagen de Guadalupe. Cuanto más se estudia, menos explicaciones se obtienen. Todo ello apunta que estamos ante un hecho que supera lo científico. Solo la fe es capaz de dar explicaciones a este hecho tan milagroso que sigue sorprendiendo y atrayendo a muchos científicos hacia Ella. Los mexicanos dicen que Guadalupe es la imagen que Dios ha pintado a los hombres de su Madre. Y sin duda están en lo cierto.

4) Los misterios que encierra la Virgen de Guadalupe:

4.1. Una tela que dura 20 ó 30 años, que perdura intacta más de 500:

La fibra de magüey que constituye la tela de la imagen de la tilma, no puede perdurar más que 20 ó 30 años. Hace varios siglos se pintó una réplica en una tela de fibra de maguey similar. Después de varias décadas se desintegró. En cambio, a quinientos años del milagro, la imagen de María sigue tan firme como el primer día. Se han hecho estudios científicos al respecto. Siguen sin descubrir el origen de la incorruptibilidad de la tela.

4.2.  La Virgen de Guadalupe está embarazada:

En la imagen del ayate la Virgen está embarazada. Lo que revela su estado es una cinta que lleva sobre el vientre. Durante la época en la que apareció la imagen, las mujeres embarazadas se colocaban una cinta para indicar que esperaban un niño. Un biofísico de la Universidad de Florida (Estados Unidos), analizó la tilma usando tecnología infrarroja. Descubrió que el tejido mantiene una temperatura constante de entre 36.6 y 37 grados celsius, la temperatura regular de una persona viva.

Uno de los médicos que analizó la imagen colocó su estetoscopio debajo de la cinta del vientre de María y escuchó latidos que rítmicamente se repiten a 115 pulsaciones por minuto, igual que un bebé en el vientre materno.

Las manos de María son de mestiza y tiene atributos reales. Juntas en actitud de oración constante. “Orad sin cesar”. No sobre su pecho, sino sobre su vientre, similar a las futuras madres. En actitud suplicantes, Ella, tiene poder de intercesión ante Dios. No puede ser igualada por ninguna criatura. Por sus manos pasan nuestras peticiones a Dios: «¡No estoy acaso yo aquí, que soy tu madre!«.

Las dimensiones del cuerpo de Nuestra Señora son los de una madre que va a dar a luz pronto. El 12 de diciembre está muy cerca de Navidad; ¿casualidad?.

Además, hay una flor de cuatro pétalos sobre el vientre de María. Los aztecas llamaban a esta flor “Nahui Ollin” y era el símbolo del sol y de la plenitud. El Verbo encarnado es la plenitud. Jesucristo es la Luz del mundo. En Él se cumple la plenitud del tiempo.

4.3.  ¿Una pintura trazada sin pinceladas?:

En el siglo XVIII varios científicos realizaron pruebas que mostraban cómo era imposible pintar una imagen así en un tejido de tal textura. Richard Jun, premio Nobel de Química, analizó la imagen y constató que no tiene colorantes naturales, ni animales, ni mucho menos minerales. Teniendo en cuenta que en aquella época no existían los colorantes sintéticos, la imagen es una vez más inexplicable.

En 1979 los estadounidenses Callahan y Smith estudiaron la imagen con rayos infrarrojos y descubrieron con sorpresa que no había huella de pintura y que el tejido no había sido tratado con ningún tipo de técnica. Demostraron cómo la imagen cambia ligeramente de color según el ángulo de visión. Un fenómeno que se conoce con el término de iridiscencia. Esta técnica no se puede reproducir con manos humanas.

Científicos de la NASA afirmaron que el material que origina los colores no es ninguno de los elementos conocidos en la tierra. A una distancia de 10 centímetros de la imagen, sólo se ve la tela de agave en crudo: los colores desaparecen. Se ha hecho pasar un rayo láser en forma lateral sobre la tela, detectándose que la coloración de la misma no está ni en el anverso ni en el reverso. Los colores flotan a una distancia de tres décimas de milímetro sobre el tejido, sin tocarlo, sobre la superficie de la capa.

¿Cómo es posible explicar esta imagen? ¿Y su consistencia en el tiempo sin colores y con un tejido que no ha sido tratado? ¿Y que los colores mantengan su luminosidad y brillantez?. El misterio nos lleva a pensar que la imagen de Guadalupe no es una producción humana, sino divina. Una pintura que Dios nos regala de su Madre.

4.4, Una tela indestructible:

En 1791 un trabajador estaba limpiando el recubrimiento de vidrio cuando accidentalmente derramó solvente de ácido nítrico sobre una gran porción de la imagen. Al cabo de 30 días, sin tratamiento alguno, se reconstituye milagrosamente el tejido dañado.

El 14 de noviembre de 1921, Luciano Pérez, un anarquista español, escondió una potente bomba entre un arreglo floral a los pies de la Virgen. La explosión destruyó todo lo de alrededor, menos la tilma, que permaneció en perfecto estado de conservación.

4.5.  El enigma de sus ojos: un mensaje escondido para nuestro tiempo

Estudios oftalmológicos realizados a los ojos de María han detectado que al acercarles luz, la retina se contrae y al retirar la luz, se vuelve a dilatar. Exactamente como ocurre en un ojo vivo.

El ingeniero José Aste Tönsmann, del Centro de Estudios Guadalupanos de México, estudió durante más de veinte años la imagen impresa de Guadalupe. Comenzó a desarrollar su estudio en 1979. Agrandó los iris de los ojos de la Virgen hasta alcanzar una escala 2.500 veces superior al tamaño real. A través de procedimientos matemáticos y ópticos, logró identificar todos los personajes impresos en sus ojos.

En ellos se encuentran reflejados los testigos del milagro guadalupano. Se reconocen las 13 personas que estaban presentes en el momento en que Juan Diego mostraba el ayate al obispo. Los ojos de la Virgen tienen el reflejo que hubiera quedado impreso en los ojos de cualquier persona en esa posición. Está impresa una especie de instantánea de lo que sucedió en el momento en que tuvo lugar el milagro.

En el centro de las pupilas, a escala mucho más reducida, se puede ver otra escena, totalmente independiente a la primera. Una familia indígena compuesta por una mujer, un hombre y algunos niños. En el ojo derecho, aparecen otras personas de pie detrás de la mujer.

El cómo se ha realizado no es posible averiguarlo con métodos científicos. El ingeniero Aste considera que en los ojos de la Virgen hay un mensaje «escondido». Un mensaje reservado para nuestro tiempo, en el que la tecnología es apta para descubrirlo. Y cuando es más necesario. Este es el caso de la imagen de la familia en el centro del ojo de la Virgen, en una época en que la familia está bajo un serio ataque en nuestro mundo moderno.

4.6. El manto: un espejo del Cielo de México

Las estrellas visibles en el manto de María reflejan la exacta configuración y posición que el cielo de México presentaba en el día en que se produjo el milagro. Tiene 46 estrellas de ocho puntas. Veintidós del lado derecho y veinticuatro del lado izquierdo. Símbolo de las gracias y dones repartidos por los santos. Constelación: solsticio de invierno.

En el manto están representadas las estrellas más brillantes de las principales constelaciones visibles desde el Valle del Anáhuac aquella madrugada del 12 de diciembre de 1531. Allí están las constelaciones completas. Las estrellas se encuentran agrupadas como en la realidad.

Los rayos representan el sol que destierra las tinieblas. Ciento veintinueve rayos de oro. No existe metal transparente, y sin embargo a través de este metal se ven los hilos del ayate. Este dorado dotado de transparencia no puede ser obra humana.

Después de esto, solo se puede afirmar que Guadalupe es la imagen que Dios ha pintado de su Madre.

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