Ese Lucas!!! Qué callado te lo tenías. Vaya suerte estar con María y poder escribir sobre ella. Yo creo que no me atrevería aunque ya nunca digo lo que no voy a hacer jamás, porque Dios me juega siempre muy buenas bromas con estos temas.

Una carta me da mucho miedo, ya sabes cómo andan las redes, y cualquier cosa puede malinterpretarse. Escribir algo sobre María es quedarse corto seguro. Todo lo que se diga es poco y ni con estas advertencias creo que será suficiente. De todas formas, me siento tan privilegiado por haber podido cuidar de ella todos estos años que tu petición me obliga a hacer un esfuerzo.

Encima me pides que te cuente cómo es el corazón de la madre de Jesús. Vaya papelón, aunque bien pensado quizá sea lo más fácil de explicar. María es muy sensible, tiene un corazón inmenso. No se ve pero se siente cuando uno está con ella. Notas que se hace cargo de todo perfectamente. Es como si ella te conociera de toda la vida.

A la vez, como percibes que es sensible, comprendes que cualquier cosa le afecta un montón. Esto hace que yo tratara de cuidarla y de darle todo el cariño que podía, cosa que siempre me parecía poco.

Sin embargo, la madre de Jesús, me empujaba mucho a salir de mí mismo. Cuando estaba con ella (ahora también me acompaña de otra forma), solo pensaba en cuidarla y llenar ese corazón tan grande. Me sentía útil, generoso, servicial. Me olvidaba de lo mío porque ella me llenaba el corazón y lo vaciaba de mí. Con María cerca era capaz de cosas que nunca me hubiera imaginado. Todos piensan que yo fui a la Cruz porque estaba muy cerca de Jesús, pero fue María la que me llevó allí. Me bastó verla pidiéndome ayuda para no pensar en el miedo que tenía.

Así era y es María, parece que pide y en el fondo está ofreciéndote todo su corazón. Te pide que lo llenes y eso hace que salgas de ti mismo. Ante un corazón así no hay quien se resista. Nunca antes había pensado estas cosas y escribirlas creo que me va a hacer mucho bien. Estoy pensando escribir algunas cosas que veo que los demás no tratáis al hablar de Jesús y de su madre.

Bueno Lucas, cuídate. Ya sé que con esto no te doy ni para un párrafo pero en el fondo sabes que todo se puede resumir en el amor, así que tampoco me pidas imposibles. Un abrazo muy fuerte y da recuerdos a los de Antioquía,

Juan

 

Esta carta forma parte del proyecto Cartas a san Lucas, en las que el autor, Diego Zalbidea ha imaginado qué dirían de la Madre de Dios los que más de cerca la trataron. Las cartas han sido escritas para ayudar a soñar y a rezar. Pero no se trata de aportar una hipótesis ni una posible versión de los hechos. El libro electrónico «Querido Lucas», que contiene todas las cartas se puede descargar de forma gratuita.

 

 

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