El amor se aprende A 300x172 - El amor se aprende

Desde pequeños nos enseñan
a llamar a todo y todos por su nombre,
 por ello hoy, siguiendo mi educación,
 te digo: Amor.
-Jaime Garrafiel Guzmán-

                  ─Oye, Antonio, ¿somos realmente como somos de verdad o como nos dicen que somos? Durante todo el devenir de nuestra existencia vamos aprendiendo a ser humanos, pero ¿quiénes son nuestros maestros?

         Me comentaba un buen amigo estas reflexiones mientras tomábamos, tranquilamente, un café.

¿Nuestros maestros? ─le dije─, todo nos educa o deseduca, pero nuestros primeros maestros fueron nuestros padres, la familia, el colegio…, me voy a centrar en nuestros padres.

          Recuerdo que leí hace tiempo que, a menos que sigamos siendo ─o comportándonos─ como unos chiquillos, no podemos censurar a nuestros padres o a nuestras familias, porque se trata de simple seres humanos ─como todos─ con sus aciertos y errores, fortalezas y flaquezas, sus grandezas y sus miserias. Nos enseñaron solo lo que sabían con su mejor voluntad, por eso, lo maduro es acercarse a ellos y decirles con sinceridad y agradecimiento: «Oye, quiero decirte una cosa: a pesar de todos tus defectos, te quiero».

No podemos seguir lamentándonos de que no nos han enseñado debidamente a exteriorizar nuestros sentimientos, no vale la excusa porque siempre podemos aprender. El amor se aprende lo mismo que aprendemos el miedo, el odio, las inquietudes, la responsabilidad, el compromiso, el respeto, la amabilidad, las buenas maneras, la abnegación, etc. Todas estas cosas se aprenden en el hogar, en las relaciones humanas, en la sociedad.

La concepción de uno mismo ─quién soy─ la adquirimos principalmente de nuestra familia, de ahí la gran responsabilidad familiar de crear un clima de autoestima responsable que posibilite desarrollar con normalidad una personalidad estable y equilibrada.

Me atrevo a decir que una de las cosas más importantes del mundo es que cada cual haga de sí mismo la persona con más capacidad de amar, porque esta característica es lo que vamos a transmitir a todos aquellos que se crucen en nuestro camino.

¿Que la opinión de los demás es importante para sentirnos felices? Cierto. Que no es necesario hacer grandes cosas para sentirnos realizados y dichosos. Cierto, también. Que lo realmente importante es sentirnos plenos amando lo que nos toca vivir: indudable, porque el amor plenifica todo lo que hace, sea pequeño o grande, sea culto o de relumbrón. El amor nos hace felices, y la buena noticia es que el amor se aprende.

(Visited 4 times, 1 visits today)

Entradas relacionadas

Leave a Reply