ASÍ SALE ELLA

¡Trabaja! Si puedes, trabaja bien.
En caso contrario…,
trabaja de todos modos.
-Quinto Horacio-

 Tomás de Iriarte y Nieves Ravelo (1750-1791), fabulista, traductor, dramaturgo y poeta español de la Ilustración y el Neoclasicismo, es conocido por sus fábulas literarias editadas en1782. Hoy nos fijamos en «El gusano y la araña»:

 Trabajando un gusano su capullo,
la araña, que tejía a toda prisa,
de esta suerte le habló con falsa risa
muy propia de su orgullo:

 ¿Qué dice de mi tela el señor gusano?
Esta mañana la empecé muy temprano,
y ya estará acabada al mediodía.
Mire qué sutil es, mire qué bella… 

El gusano con sorna respondía:
usted tiene razón: así sale ella.

Y termina con una moraleja: Se ha de considerar la calidad de la obra y no el tiempo que se ha tardado en hacerla.  

En la sociedad de la prisa y la inmediatez queda poco margen para el trabajo bien hecho, es más, se rehúye el trabajo como obligación, como exigencia. Se busca ignorar que el trabajo es una ley de la creación, algo constitutivo de la existencia terrena, la cual no puede discurrir por los cauces de la discreción y del contentamiento, si se deja a un lado el factor trabajo.

Todo en la creación trabaja, cada cual con su característica. Y la existencia humana fue ideada para, puesta en contacto con la tierra, trabajar y dominarla. Como me decía un profesor: Existir es, pues, trabajar.

Y aunque no recuerdo literalmente sus frases, sí recuerdo su ejemplo. Y aquel hombre ─hablando y sin hablar─ nos decía más o menos:

Cuanto más y mejor el hombre trabaja, más se afirma a sí mismo y más se reconoce como persona racional.
         ─Cuanto más el hombre rehúye el trabajo, más engorda su egoísmo, más se niega como ser racional y se enrosca en un como vivir sin vivir.
         ─No lo dudéis, no es cuestión de fe religiosa o no, la realidad es que la existencia humana fue planeada para trabajar la tierra.

El trabajo como actividad para el desarrollo del hombre ha sido siempre concebido así por la Iglesia. Pío XI dice en la Quadragesimo anno: «El hombre nace para el trabajo como el ave para volar», de ahí su necesidad y su dignidad.

 El trabajo es medio imprescindible para la configuración y dominio del mundo, es fuente de riqueza, es servicio a la humanidad.

¿Prisas?, ¿inmediatez sin proyección?, ¿ley de mínimos como referentes de vida? Claro: así sale ella.

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