JMJ Metro

Hoy, día 19 de agosto, nos hemos encontrado con Enrique en la línea dos del metro. Ha visto que éramos voluntarios y nos ha pedido un Rosario. Como ya los habíamos regalado, le hemos ofrecido un crucifijo. Se ha quedado un poco cortado, porque le parecía demasiado valioso. Hemos insistido y lo ha aceptado.

Nos ha dicho que es creyente, pero que no practica mucho. No ha ido a ninguno de los actos con el Papa porque tiene que trabajar picando piedra en el sótano de una casa en obras, con un calor y una humedad espectacular. Está muy removido con los peregrinos y el ambiente que ve en las calles. Hace tres años murió su padre, justo en el momento en que más lo necesitaba, por una serie de circunstancias personales muy difíciles. Se enfadó con Dios por habérselo arrancado. Decidió no creer, pero nos ha contado que en el fondo de su corazón le sigue rezando en los momentos duros.

Está convencido de que volverá a encontrarse con su padre. Nos ha pedido que recemos por él, y le hemos dicho que todos contamos también con sus oraciones. Nos hemos bajado en la estación de Núñez de Balboa, y él ha seguido hacia el trabajo.

(Visited 82 times, 1 visits today)

Leave a Reply