Fray Foto: franciscano, sacerdote, iMisionero y fotógrafo.

Ese es Fray Javier Garza, mayormente conocido como Fray foto. En la «bio» de su web se describe a sí mismo como: «Fraile fotógrafo. Pertenezco a la Orden de Frailes Menores Capuchinos. Conocido como Fray Foto. Miembro del equipo iMisión México y creador de #OrarEnRed.

Es un apasionado por capturar los momentos más bellos de la vida religiosa y paisajes en general. Empezó la aventura en la fotografía en el 2010 y se obsesionó con la luz, la sombra, la composición y la emoción. El 13 de octubre recibió la ordenación diaconal. En twitter pidió que rezáramos por él.

¿Cómo descubriste tu vocación?

La vocación será siempre un misterio de Dios que hay que desvelar con paciencia y con mucha oración, escucha y discernimiento, en medio de una sociedad tan acelerada. Esto es lo que puedo compartir cuando me preguntan por qué quise ser religioso.

«Jamás pensé que el Señor me llamaría al sacerdocio y a la vida religiosa»

A mis 21 años jamás hubiese pensado que el Señor me llamaría para el sacerdocio o la vida religiosa, estaba estudiando la carrera de Administración de Empresas, mi familia no es practicante de la religión católica, por lo que no crecí con valores religiosos fuertes. Por ejemplo, a esa edad aún no había hecho la primera comunión y no participaba de la vida de la Iglesia. Tenía otras prioridades que me parecían más importantes.

«Un punto de inflexión radical: un encuentro de jóvenes»

En agosto, una prima mía me invito a un encuentro de jóvenes que se llevaría acabo en el mes de noviembre; faltaban aún 3 meses. Yo no sabía qué era un encuentro ni qué se hacía. Cuando me dijo que era un fin de semana, yo pensé para mis adentros «ni pensarlo«; pues el fin de semana lo disfrutaba mucho con mis amigos. Ella me siguió insistiendo para que me apuntara. Pero siempre que me la topaba y volvía a la carga, yo me negaba.

Cuando faltaban 2 semanas para el encuentro, una amiga de la universidad me dice que ¡iba a un encuentro de jóvenes! Se me hizo muy extraño, pues resultó ser el mismo encuentro al que mi prima me invitaba. Cuando me di cuenta de la coincidencia me empecé a plantear la asistencia. Con esa chica me llevaba muy bien, así que finalmente me decidí a ir.

Después de aquel encuentro ya nada fue igual. Decidí hacer mi primera comunión. Y para esto, antes tenía que prepararme, claro. Por lo que comencé a ir a la parroquia, a preguntar sobre los requisitos y las pláticas. Me inscribí en la catequesis. Iba todos los lunes a las 7pm. En esa preparación conocí al grupo de jóvenes, al cual me fui integrando poco a poco. Estos jóvenes tenían amistad con los frailes, y un día me llevaron al convento, al que ahora es mi casa.

«Así empezó todo, con un ¿por qué no?»

Ahí conocí la vida de ellos, poco a poco me fui interesando por leer sobre la vida de San Francisco y sobre la Orden en general. Para esto nadie aún sospechaba que fuera yo a ingresar, y así fue pasando el tiempo. Después organicé en la parroquia un grupo de jóvenes para ir de apostolado a casa Simón de Betania y a algunos asilos, para visitar enfermos y adultos mayores.

Y así empezó la llamada de Dios. Cuando de manera misteriosa llego a mi corazón un ¿por qué no?  Cuando eso pasó, sentí mucho miedo, sobre todo por la cuestión familiar, pues en mi casa: ni pensarlo. Yo sabía cómo iban a reaccionar y eso me asustaba. Empecé a llevar dirección espiritual y acompañamiento vocacional. Cuando finalmente lo dije en mi familia hubo un gran rechazo, pues ellos no querían esto para su hijo.

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“Mis hermanos” #FrayFoto 📸

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«La vocación es un misterio de Dios que se va desvelando con perseverancia«

El 1º de septiembre del 2008 ingresé en la orden de frailes menores capuchinos, con mucho miedo, con mucha incertidumbre, pero con el corazón contentó. Y cuando cuento esto siempre explico que la vocación será siempre un misterio de Dios, que hay que ir develando con paciencia y perseverancia, pues aún a lo largo de estos años Dios me sigue llamando, me sigue sorprendiendo, me sigue sosteniendo y me invita igual que a ti, a descubrir nuevos océanos. Me gusta mucho un comentario de del Papa Emérito Benedicto XVI: «No tengan miedo, Dios no quita nada y lo da todo«.

Ante mi familia hubo un rechazo rotundo al principio, no hubo un apoyo, y a pesar de que me sentía triste, había algo al mismo tiempo que me decía que estaba haciendo lo correcto, eso que se siente en el corazón, que nuestra fe nos dice que es el Espíritu Santo, y por ese lado me sentía muy contento y reconfortado.

«Lo que más me ayudó en el discernimiento fue la escucha»

Lo que más me ayudó en el proceso de discernimiento fue la escucha. Esto ha sido y sigue siendo un punto muy importante en todo el proceso. Y también, la misma vida de San Francisco, los pobres y necesitados y el acompañamiento vocacional quienes me fueron ayudando en todo el discernimiento.

«No hay dudas, pero sí dificultades y hay que aprender a distinguirlas»

 No hay algo específico que me haya costado, pero sin duda sí he tenido muchos momentos difíciles en el proceso de la respuesta, más complicados o que se viven con dificultades. No hay dudas en el proceso, pero sí dificultades y hay que aprender a distinguir eso.

Las he superado con la ayuda de Dios, de estar abierto a su gracia y por supuesto, gracias al apoyo y los consejos delos hermanos que me han ido acompañando en el caminar. 

«A los jóvenes que se están planteando la vocación les diría que no tengan miedo»

Les invitaría a seguir a Cristo. A todos los chicos y chicas que alguna vez han sentido la inquietud en su corazón de seguir al Señor, les vuelvo a decir las palabras de Jesús: “No tengan miedo” (Mt 28, 9-10). Decir el “sí” con el cual comprometes toda tu vida es una gracia. Pídele al Espíritu Santo que te dé esa capacidad de respuesta y siéntete alegre de adentrarte mar adentro en la aventura extraordinaria de seguir a Jesús.

¿Cómo puede un monje Capuchino estar tan metido en las Redes Sociales? 

Esta ha sido una de las principales preguntas que recibo en mis redes sociales. ¿Cómo siendo religioso me  paso tanto tiempo en el computador o en el smartphone?

Pienso que uno de los reclamos más insistentes que nos ha hecho el Papa Francisco desde que llegó ha sido, sin lugar a dudas, la invitación de ir a las periferias de la existencia para predicar el amor de Dios.

Una de las frases que mas me ha impactado en su ministerio ha sido: «Una Iglesia cerrada (…) es una Iglesia enferma. La Iglesia debe salir de sí misma. ¿A dónde? Hacia las periferias existenciales, cualesquiera que sean, pero salir».

Con estas palabras de Francisco me siento llamado a ir a esos lugares que normalmente no son evangelizados; ya sea porque son difíciles, porque parecerían ajenos a la misión de la Iglesia. Y ¿qué sitios, hoy, requieren una audacia particular por parte de la Iglesia para la evangelización? Muchos pueden catalogarse en esta etiqueta. Principalmente en el que nos hacemos presentes… internet.

Fray Foto, en la izquierda, junto a otros miembros de iMision México en el congreso de iMision17

Internet, un continente digital en el que habitamos

Porque la red, el internet ya no es solo un medio para pasar el tiempo, sino que es, como lo llamó el antecesor de Francisco, un «continente digital» en el que habitamos. En Internet estamos para informarnos, pero también para comprar cosas, para buscar trabajo, ahora hasta pareja o para el discernimiento vocacional. Es un lugar en el que podemos hacer un sinfín de cosas, buscar contenidos y por qué no, encontrarse ahí también con el testimonio cristiano, con el mensaje del Evangelio, o con una fotografía que nos hable y nos toque el corazón. Internet es hoy un lugar donde gira nuestra sociedad. Y como Iglesia, ¿seremos indiferentes?

Las redes sociales son parte de la sociedad actual. ¿Cuándo hubiéramos imaginado antes que un Papa pudiera tener redes sociales? Se trata de estar presentes.

iMisión para mí es saber estar en el continente digital haciendo presente el testimonio cristiano. Es compartir la vida en los medios de comunicación para difundir el Evangelio. Es integrar el mensaje de salvación en la “nueva cultura”.

Además, eres el creador de Orar en la Red. ¿Podrías explicarnos cómo se puede rezar por Internet?

#OrarEnRed nació un día que me puse a reflexionar sobre la cantidad de mensajes directos que recibía en mis diferentes redes sociales, especialmente Twitter y sobre la petición de oraciones, por diferentes necesidades.

¡Claro que podemos rezar en la red! Soy consiente que implica un reto en medio de tanta distracción; pero ¿no es lo mismo en la vida diaria? Las personas tienen una gran necesidad muchas veces de expresar su necesidad de Dios, y #OrarEnRed para mí es precisamente el poder leer todas esas necesidades y llevarlas a la oración.

En tu blog dices que buscas captar momentos bellos de la vida. ¿No crees que hay una crisis en captar la verdadera belleza?

Todos buscamos la belleza, una cosa curiosa que he reflexionado en estos tiempos, es cuando en algun acontecimiento importante, todos queremos sacar nuestro móvil y tomar nuestra propia fotografía. ¿Por qué?

En el fondo, yo veo que no nos conformamos con que otro, saque la foto o capte el momento. Yo quiero mi propia fotografía, yo quiero captar la belleza del momento.

Pienso que no hay estrictamente hablando una crisis en captar la belleza, más bien creo que no hemos sabido cómo compartirlo, y no me refiero solamente a las fotografías, sino también a la belleza interior, y esa es también nuestra misión en la Iglesia.

Un Mannequin Challenge como punto y final:

Y para terminar, os dejamos este divertido Manequim Challenge grabado por Fray Foto a sus hermanos del Convento San Pio:

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