Cada vez a más personas les cuesta creer que un amor para siempre es posible. El panorama social en España da motivos para estas incertidumbres. Las cifras actuales hablan de 6 rupturas por cada 10 matrimonios. El número de separaciones, divorcios y procesos de nulidad ascendía según datos del INE en 2017 a 102.341, 11 rupturas cada hora. Un estudio de The Family Watch afirma que un 83 % de españoles menores de 45 años cree que es más difícil formar una familia ahora que en generaciones anteriores.

¿Es posible prevenir las rupturas?

Los datos deberían hacer pensar en la necesidad de una prevención de rupturas matrimoniales, más que en medidas que faciliten la disolución exprés con una mentalidad de borrón y cuenta nueva, como si una elección de este tipo no tuviera consecuencias. A los daños personales en los adultos se añade cómo afectan estas separaciones a los hijos de la pareja —si los hay— (diversos estudios hablan de que estos niños presentan una mayor propensión a problemas de salud, trastornos del sueño, miedo al abandono o fracaso escolar, entre otros efectos negativos). Además, las disoluciones suponen también un gasto económico para los países, como recoge este artículo basándose en un paper de IFFD

Pensar en matrimonios para siempre

En el debate público hablamos de las cuestiones polémicas y de lo que causa dolor pero no de cómo lograr que las relaciones funcionen, afirma Ignacio Ibarzábal, fundador de Grupo Sólido, en una TEDx Talk. Ibarzábal añade: «No hacemos nada para promover vínculos débiles entre hermanos y amigos, nos gusta pensar en las amistades para siempre… ¿Por qué no hacemos lo mismo en las relaciones sentimentales?».

Si existen campañas para prevenir el tabaquismo, la adicción al juego o los accidentes de tráfico, pensando en el bien de la sociedad, ¿por qué no invertir en prevención de divorcios? Que el Estado no debería eludir esta responsabilidad para con las familias es una idea defendida por expertos, como recoge The Family Watch, señalando la importancia de ofrecer una formación durante el noviazgo que prepare para la convivencia y para vivir y «disfrutar de un proyecto serio en común». Asimismo, un artículo de Public Discourse presenta diferentes estudios que muestran cómo los programas de educación en estos ámbitos pueden fortalecer o incluso salvar matrimonios, y argumenta por qué los Gobiernos deberían jugar un importante papel en ellos ya que «el mejor momento para prevenir divorcios es antes de que las parejas se casen».

Sobre la necesidad de la formación y el acompañamiento

Para entrar en la Universidad pasamos por quince años de colegio, para poder ejercer nuestra profesión invertimos entre cuatro y seis años en formarnos, para sacar un título de inglés nos apuntamos a academias y nos vamos veranos al extranjero… Nos formamos para muchas facetas de nuestra vida, importantes sin ninguna duda, pero ¿qué hacemos respecto a nuestro proyecto personal familiar, en el que esperamos ser felices junto a otra persona? De la importancia de acompañar a los jóvenes en sus noviazgos se habló en las Jornadas de Actualización Pastoral de la Facultad de Teología en la Universidad de Navarra celebradas el 17 y 18 de septiembre.

En la sesión de apertura, Juan José Pérez-Soba, profesor del Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II para las Ciencias del Matrimonio y la Familia, explicó que conocer cómo son los jóvenes resulta crucial para saber cómo acompañarles de la mejor manera posible en su camino hacia el matrimonio, y que eso no se podrá hacer con éxito si no se tiene en cuenta su mundo afectivo (puedes leer un resumen de su genial conferencia en este artículo de Aceprensa).

¿Quién acompaña a los jóvenes en su noviazgo?

La Conferencia Episcopal Española afirma en el documento «La verdad del amor humano»: «Se hace necesario acompañar y discernir la vocación al amor esponsal, y propiciar, contando con la pastoral juvenil, itinerarios de fe que den contenido al noviazgo». Y añade que esa preparación no puede reducirse «a la transmisión de unas verdades, sino que debe consistir en una verdadera formación integral de las personas en un crecimiento humano».

Iniciativas que acompañan

adam griffith eDif4JGhYes unsplash 300x240 - Acompañar a los novios para lograr matrimonios felicesEn las mencionadas Jornadas se presentaron distintas iniciativas en esta línea.

Como me pareció un tema muy crucial, investigué un poco qué otros proyectos existen en este campo, tanto desarrollados en la Iglesia como desde los Gobiernos y la iniciativa privada, ya que, que un matrimonio funcione es un bien para toda la sociedad.

En EEUU

Desde hace unos años, en Estados Unidos se han puesto en marcha iniciativas para fortalecer la institución familiar. Así, el matrimonio McManus dirige la organización Marriage Savers, que organiza diferentes programas, entre ellos uno centrado en ayudar a las parejas de novios para prepararse al matrimonio. Otro matrimonio, los Verret, son los fundadores de Witness to Love (Testimonio de amor): un programa que «proporciona formación doctrinal. Pero, además, aporta un enfoque “más personal” y “centrado en las virtudes”, a través de la figura de los mentores, un matrimonio de la parroquia al que los prometidos eligen para que les acompañen los meses previos a la boda y en sus primeros años de casados».

Desde la administración pública también se han promovido en los últimos años distintas iniciativas en Estados Unidos: Utah y Oklahoma son dos de los pocos Estados en los que se pueden encontrar acciones en esta línea; en Tennessee, First Things First —que empezó como una organización privada y ahora recibe fondos públicos— ofrece programas específicos para parejas de novios con o sin fecha de boda (Aceprensa 29-07-2013), y en muchos institutos de Alabama tienen una clase sobre “educación para las relaciones”

En España

Varias instituciones ofrecen formación para novios: el programa Proyecto Personal de IFFD, el itinerario para novios de Gift&Task, los cursos para estudiantes de Aprendamos a amar o las sesiones para novios del Instituto Coincidir.priscilla du preez WbpoVhvNP M unsplash 300x200 - Acompañar a los novios para lograr matrimonios felices

En el ámbito de la Iglesia, para muchos de los jóvenes los cursillos prematrimoniales resultan insuficientes y valoran que exista un acompañamiento. Algo que no es tarea solo del párroco sino también de otros matrimonios. Pregunté a un grupo de jóvenes sobre el acompañamiento en el noviazgo, la mayoría mostró su interés y lo consideraron necesario para:

  • «tomar mejores decisiones e ir creciendo en la relación»,
  • «discernir si la persona con la que estoy es con quien puedo vivir mi vocación al matrimonio»,
  • «conocer la experiencia de otros matrimonios con sus luces y sus sombras»,
  • «mirar el matrimonio desde la perspectiva correcta»,
  • «saber qué implica el compromiso que adquieres cuando te casas»,
  • «centrarte ante situaciones inesperadas o sentimientos que no sabes cómo interpretar»,
  • «aprender el valor de la entrega en lo pequeño y en lo grande»,
  • «saber qué virtudes hay que ir entrenando», entre otras razones.

Para dar respuesta a estas inquietudes, algunas iniciativas más enfocadas al acompañamiento son los Equipos de Novios (que surgen de Equipos de Nuestra Señora); grupos de acompañamiento del noviazgo en diferentes diócesis que dan lugar a un acompañamiento también de recién casados; grupos de novios sin fecha de boda organizados desde el obispado de Cuenca; el curso prematrimonial de Hakuna, que cuenta con el apoyo de “matrimonios guía” para un acompañamiento personalizado; o los grupos de acompañamiento para novios, de Schoenstatt.

¿Qué otras iniciativas de acompañamiento para novios conoces? ¡Cuéntanos en los comentarios o en cualquiera de nuestras redes sociales!

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