burro pozo

Nada en el mundo es más peligroso que
la ignorancia sincera y la estupidez concienzuda.
-Martin L. King- 

Mark Twain −Samuel Langhorne Clemens (1835-1910) escritor, orador y humorista estadounidense− en la época que dirigía un periódico, además de escribir y hacer escribir, comunicaba sus valores. Un día publicó una viñeta con un asno en el fondo de un pozo:

− ¿Quién sabrá decir por qué este pobre burro ha muerto en el fondo de un pozo?, ponía el pie de la viñeta

Poco después volvió a publicar la viñeta con el siguiente comentario:

− El pobre burro se ha muerto por no pedir ayuda.

Hoy tenemos una gigantesca montaña de mala prensa (periódicos, radio, tv, internet…) que nos aplasta, frente a un modesto montoncillo de buena prensa. Se calcula que sólo el 5% de lo que se comunica por los mass media es prensa con valores religiosos o morales.

¿Qué hacer? Para ser prácticos y efectivos dos cosas: actuar y pedir ayuda.

Los medios de comunicación dependen de los consumidores: lectores, oyentes, espectadores… si estos dieran muestras de gustos más serios, los mass media se harían más serios porque, en el fondo, la gente tiene los medios de comunicación que se merece y desea.

Hay que actuar no apoyando, boicoteando los medios dañinos y sosteniendo los buenos, aunque sean minoría.

Es penoso que mientras los enemigos de la fe usan rotativos última generación, nosotros andemos, en general, con hojas parroquiales, las cuales me parecen fantásticas, pero insuficientes. O mientras los ateos y agnósticos vuelcan sus energías y dineros en campañas por radio, TV e internet, llegando a millones de personas, nosotros parecemos conformarnos con los sermones y escritos piadosos.

Es como si en la época de las autovías, el tren de alta velocidad y los aviones, nosotros siguiésemos empeñados en viajar andando en burro o carretas, porque es lo más seguro y siempre se ha hecho así.

Y eso que tenemos los ejemplos luminosos de los últimos papas que no han dudado en utilizar todos los medios actuales para ponerse en comunicación con todos los fieles del mundo.

Y para ser efectivos, no convertirnos en lobos solitarios. Reunirnos, asociarnos y pedir ayuda. Siempre la encontraremos, antes o después, porque hay mucha gente, gracias a Dios, dispuesta a ayudar.

Amigos, no seamos ingenuos de puro bienintencionados, ante semejante ataque, es imprescindible, además de hacer lo que se pueda, pedir ayuda, apoyarnos unos a otros para no perecer impotentes y atónitos en el fondo del pozo en el que nos están metiendo los enemigos de la fe.

Y, además de actuar, rezar; que no nos pase lo que al burro que murió por no pedir.

(Visited 58 times, 1 visits today)

Entradas relacionadas

Leave a Reply