esencial para el exito 2 e1526143346448 - Esencial para el éxito

No me juzgues por mis éxitos,
júzgame por las veces que me caí
 y volví a levantarme.
 –Nelson Mandela-

La historia está llena de logros, de éxitos que han llegado después de una serie de fracasos. Veamos algunos ejemplos.

  • William Faulkner, narrador y poeta estadounidense (1897-1962), vio rechazas varias de sus obras por editores que no entendían su innovador estilo narrativo; no se desanimó por los repetidos fracasos y consiguió ser uno de los novelistas más destacados del sur de EEUU. En 1949 ganó el premio Nobel de literatura.
  • En 1962, la compañía discográfica Decca rechazó la oportunidad de trabajar con los Beatles, porque no nos gusta cómo suenan. Los grupos de guitarras están en vías de extinción. Los Beatles siguieron con su trabajo y transformaron aquel fracaso en un éxito monumental.
  • Abraham Lincoln (1809-1865) sufrió una enorme derrota en su primera campaña electoral, y estaba considerado un orador embarullado. Perseverante, corrigiendo y aprendiendo de sus fallos, llegó a ser uno de los más importantes presidentes de Estados Unidos.
  • El famoso Winston Churchill (1874-1965) no llegó a ser primer ministro de Inglaterra hasta los sesenta y dos años; y ello, solo después de toda una vida llena de derrotas y reveses. Muchas de sus grandes contribuciones a la política de su país, las realizó ya de anciano.

Con frecuencia, el aprendizaje es un proceso en el cual aparece, de vez en cuando, el fracaso de una forma o de otra; me atrevería a decir que el fracaso es componente necesario del éxito.
Debemos estudiar nuestros fracasos, aprender de ellos y, una y otra vez, volver a intentarlo. Sin obcecaciones, pero con determinación. Con el tiempo, este proceso lleva al éxito, pero si arrojamos la toalla tras el primer fracaso, no aprenderemos a adquirir ninguna habilidad que pueda mejorar nuestros esfuerzos.

¿Cómo aprendimos a montar en bici? Pues perseverando en el intento, así fuimos mejorando poco a poco hasta que montar en bici nos resultó casi tan natural como andar.
Cuando vivenciamos que el fracaso, el revés, la decepción, la caída, el descalabro, la frustración, son parte de un proceso natural que conduce al éxito, rara vez nos veremos derrotado por los fallos. Y así, casi con naturalidad, diría yo, aceptaremos que el fracaso es un mero desvío, no un callejón sin salida.

No lo dudes: existe un camino para alzarse por encima de los aparentes fracasos y tener éxito. Existe un camino. Y este, normalmente, pasa por el fracaso que, con frecuencia, se convierte en un requisito esencial para el éxito.

 

(Visited 219 times, 1 visits today)

Entradas relacionadas

Leave a Reply