{"id":9197,"date":"2016-08-14T11:31:30","date_gmt":"2016-08-14T09:31:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.arguments.es\/uncategorized\/coronacion-virgen-maria-velazquez\/"},"modified":"2016-08-14T11:31:30","modified_gmt":"2016-08-14T09:31:30","slug":"coronacion-virgen-maria-velazquez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arguments.es\/en\/catechesis-through-art\/coronacion-virgen-maria-velazquez\/","title":{"rendered":"La Coronaci\u00f3n de la Virgen Mar\u00eda. Diego Vel\u00e1zquez"},"content":{"rendered":"<p><img src='<a href=\"https:\/\/www.arguments.es\/wp-content\/uploads\/arte\/2016\/08\/Coronacion-Velazquez.jpg'\">https:\/\/www.arguments.es\/wp-content\/uploads\/arte\/2016\/08\/Coronacion-Velazquez.jpg'<\/a> style='height:auto;max-width:500px;width:100%;display:block;margin:auto;object-fit:cover'><br \/>\nEsta obra del pintor sevillano es quiz\u00e1 la m\u00e1s conocida y utilizada para referirse a la <strong>Coronaci\u00f3n de la Virgen<\/strong>. En un principio le fue atribuida a <strong>Alonso Cano<\/strong>, y todav\u00eda no se sabe con exactitud la fecha de realizaci\u00f3n, aunque guarda semejanzas con \u201c<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/La_f\u00e1bula_de_Aracne\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Las hilanderas<\/a>\u201d y \u201c<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Venus_del_espejo\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">La venus del espejo<\/a>\u201d.  Se puede considerar una pintura excepcional dentro de la tem\u00e1tica del artista, ya que su pintura religiosa suele estar mezclada con cierto car\u00e1cter costumbrista y no destaca por su aspecto devocional.  El misterio representado, <strong>La Coronaci\u00f3n de la Virgen<\/strong>, apenas puede concebirse en otro orden. Dios Padre a un lado, Dios Hijo al otro y sobre Ella el Esp\u00edritu Santo. Es sin ninguna duda una obra maestra. Sin embargo, por encima de la calidad t\u00e9cnica, la composici\u00f3n, el dominio de las formas, etc., uno de los mayores aciertos del pintor es el rostro y la expresi\u00f3n de Aquella que est\u00e1 siendo coronada como Reina del universo. La suavidad y delicadeza de tonos y formas son el escenario perfecto para esta escena que protagoniza la muchacha hebrea. Ojos bajos, nariz recta, rasgos dulces, modestia, reverencia, emoci\u00f3n\u2026 Una joven preciosa que parece ajena a su grandeza, se deja coronar con humildad por Dios mismo, Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo.  \u201cUna gran se\u00f1al apareci\u00f3 en el cielo: una mujer, vestida de sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza\u201d (Ap. 12,1). Una mujer as\u00ed, vestida de sol, coronada de estrellas, la luna a sus pies\u2026 Pero con este rostro que le da el pintor sevillano, con esa delicadeza y esa humildad de quien agachando la cabeza dice: \u201cH\u00e1gase\u201d.  Es la Reina y se\u00f1ora de todo lo creado. No precisa ser un dogma de fe para creerlo, \u00a1Nosotros volver\u00edamos a hacerla Reina! La Madre del Rey de Reyes, \u00bfQu\u00e9 menos pod\u00eda ser? Reina y Se\u00f1ora de todo lo creado, record\u00e9moslo cada vez que recemos el rosario, para evitar que se convierta en un conjunto de palabras vac\u00edas que dan titulo al quinto misterio glorioso.  \u00bfExiste una protecci\u00f3n mejor bajo la que dejar la creaci\u00f3n entera? Ella ha dado su vida con un S\u00ed. Su generosidad, su sencillez, su humildad, la grandeza de quien sabe hacerse peque\u00f1o ha hecho posible el milagro de nuestra Salvaci\u00f3n. Ella es el modelo de entrega. \u00bfY qu\u00e9 es una Reina si no alguien entregado a su pueblo, entregada por completo a nosotros?  Nuestra Madre es la Reina de todo lo creado. Sus hijos, embajadores en la tierra de su dulzura, embajadores de su amor desmedido hacia cada hombre, hacia cada criatura, de su entrega y sencillez. \u00bfEs esto lo que ven cuando nos miran?  Transforma nuestra mirada, Madre. Haznos ver con tus ojos, con esa mirada serena, limpia y desbordante de ternura que nos acerque a todos los hombres para poder descubrirles tu amor.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Coronaci\u00f3n de la Virgen (1635-1648).<\/p>","protected":false},"author":5,"featured_media":9198,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[56],"tags":[],"tipo_contenido":[],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arguments.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9197"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arguments.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arguments.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arguments.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arguments.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9197"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.arguments.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9197\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arguments.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9198"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arguments.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9197"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arguments.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9197"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arguments.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9197"},{"taxonomy":"tipo_contenido","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arguments.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tipo_contenido?post=9197"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}