Se acerca la Cuaresma. 40 días para preparar la Semana Santa. 40 días de conversión. Y también 40 días por la vida.

Sí. Hace más de diez años, comenzó en Estados Unidos la iniciativa 40 Días por la Vida, que tiene como fin rezar para que desaparezca el aborto en el mundo. ¿Sus medios? Bastante «cuaresmales»: oración, ayuno y vigilia pacífica.

Esta iniciativa tiene alcance global. Este año, comenzará en Pamplona (donde está la sede de Arguments). Hemos entrevistado a Patricia Trigo y a Verónica Zubiaur, que están en el grupo coordinador de 40 días por la vida en la capital navarra. 

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Patricia Trigo y Verónica Zubiaur, coordinadoras de 40 Días por la Vida – Pamplona

1. ¿Por qué decidisteis traer 40 Días por la Vida a Pamplona este año?

[Patricia] Yo conocí esta campaña hace un año estando en Estados Unidos. Participé en ella y me sorprendió la confianza en Dios que tenían todos los provida para poner fin al aborto. Yo siempre pensé que el aborto se acabaría únicamente con activismo (la oración la dejas en casa), pero la fe que mis amigos me enseñaron cambiaron mi percepción completamente. Se necesitan los dos pilares. La oración es igual de importante (o incluso diría un poquito más). Son increíbles los frutos que se han conseguido desde que esta Campaña empezó.

Hace unos meses, ya estando en Pamplona, vino Chris Slattery [director de Expectant Mother Care] a visitar la ciudad y le conocí. Fue él quién me animó en primer lugar a comenzar la campaña aquí. Me puso en contacto con Robert Colquhoun, el encargado de la campaña a nivel internacional, y me comentó que una campaña así cambia el movimiento provida local a nivel interno totalmente. Se convierte en un movimiento pacífico, de unión y de fe. Creo que es una oportunidad muy buena para Pamplona y todos los que nos hacemos llamar cristianos y provida.

El empujón para dar el paso fueron los voluntarios de la Asociación Navarra de Defensa de la Vida (Andevi) que me animaron a que Pamplona se apuntara esta Cuaresma. Aunque fue gracias a Verónica Zubiaur que el proyecto comenzó a tener patas y a andar. Creo que yo sola hubiera sido incapaz.

Ya comenzando a trabajar en la Campaña empezamos a ver lo que Chris Slattery me dijo. Asociaciones provida, parroquias, sacerdotes, amigos… dando las gracias por comenzar este proyecto pacífico y de unión. Cada vez nos damos cuenta de que es imposible acabar con el aborto sin la ayuda de Dios. Y esta ayuda se pide en la oración.

2. Habéis resaltado la importancia de la oración. E incluso que es «un poquito más» importante que el activismo. Sin embargo, habrá quien diga que hay que ser más luchadores para ser eficaces. 

Desde que esta Campaña comenzó, y gracias a la ayuda de Dios, los resultados han sido los siguientes: 12.668 bebés salvados del aborto, 143 conversiones de trabajadores practicantes de abortos y 83 centros de abortos cerrados. Además de lograr tener más de 725.000 voluntarios en 40 países.

Lo que más nos llamó la atención es que la Campaña ahora mismo se lleva a cabo en distintas ciudades del mundo, en todos los continentes. Además, ¡la campaña cuenta con la aprobación del Papa Francisco!

¡Podemos decir que la oración tiene resultados muy eficaces!

Por supuesto que nos dirán que es necesario ser más “luchadores”. Suponemos que se referirán a hacer otras cosas que no sea rezar pacíficamente (hay que dejar claro que los que rezamos también somos luchadores. Más en estos tiempos). El movimiento provida es enorme. Y se necesita a gente en todos los frentes: se necesitan educadores, rescatadores, comunicadores, políticos, médicos… El activismo es muy importante, pero creemos que la oración da el doble de fuerza a todo lo que hacemos. Un activismo sin oración, para un cristiano, no es nada.

3. ¿Podríais contarnos de algún caso concreto que nos ilustre los frutos de 40 Días por la Vida?

Hay muchísimas historias increíbles que han sucedido durante esta campaña. La que más nos sorprendió fue la conversión de Abby Johnson, ex directora de un abortorio de Estados Unidos. Ahora mismo es una activista provida muy conocida. Lo que no sabíamos es que su conversión se realizó durante una Campaña de 40 Días por la Vida.

Su conversión comenzó tras ver un aborto (de un feto de 13 semanas de gestación) a través de una ecografía. Se desconcertó al ver que lo que transmitía la imagen era muy parecido a su hija pequeña. Y que, además, el feto se movía de dolor durante la intervención.

Aun así, siguió trabajando en ese centro, y días después mantuvo una conversación con Shawn Carney (uno de los líderes de la campaña 40 Días por la Vida que se encontraba rezando frente al abortorio) que la hizo darse cuenta de la realidad y dimitió del centro.

Ahora se dedica a mostrar la realidad de Planned Parenthood y a ayudar realmente a mujeres con embarazos inesperados. Todo gracias a las oraciones incesantes de la campaña 40 Días por la Vida, y gracias a que esas oraciones tenían lugar frente al abortorio en el que ella trabajaba.

Como bien dice Ramona Trevino, otra trabajadora que se convirtió durante una campaña de 40 Días por la Vida: “Si no hubiesen estado allí, yo no estaría aquí. Así que deben darse cuenta que su presencia es necesaria, aunque piensen que no lo sea”.

4. ¿Cómo pensáis reaccionar si las mujeres que acuden a la clínica abortista (frente a la que harán la vigilia pacífica) se sienten incómodas o provocadas?

Creemos que no es una situación en la que las mujeres se puedan sentir provocadas. Nuestra intención no es hacer rescates directos. Para eso están los rescatadores. Los voluntarios de la campaña se pondrán frente al abortorio (en la calle de al lado), sin obstaculizar el paso a nadie.

Solo si mujeres o trabajadores están interesados en hablar con ellos pueden seguir la conversación. Siempre pacíficamente, sin entrar en conflictos.

Lo ideal es que los voluntarios posean folletos que suelan entregar rescatadores por si acaso mujeres están interesadas en conocer mejor las alternativas al aborto.

Lo que deben comprender es que el aborto es una crisis humanitaria muy grande, y nosotros, como cristianos, lo menos que podemos hacer es no desamparar un lugar como es el abortorio con oraciones durante 40 días.

5. ¿Creéis que se asocia mucho el tema provida a la religión? ¿Se puede ser provida sin ser creyente?

Sí. En general se asocia mucho porque, desde siempre, la Iglesia ha tenido una postura clara frente a este tema. Además, los cristianos son los que más han alzado la voz en defensa de los no nacidos. Aun así, ya estamos en un momento de la historia en el que no solo los que creen en Dios están en contra del aborto. Conocemos a voluntarios que, sin ser cristianos, defienden la vida. Ahora mismo, el debate del aborto se encuentra en el ámbito moral. Se puede ser provida sin creer en Dios.

6. ¿Personas no creyentes que quieren participar en 40 Días por la Vida lo pueden hacer?

Esta campaña específicamente es una campaña de oración. Aunque esté organizada por personas creyentes, todo el mundo está invitado. Cada uno puede participar a su manera. ¿No os habéis dado cuenta que en el fútbol, cuando se guarda un minuto de silencio, cada futbolista lo hace a su manera?

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