pasado-futuro-presenteQuerida yo,  dentro de unos años:

No sé que me habrá deparado el futuro. Espero que seas una mujer de provecho que intenta dar el 100% en todos los ámbitos de su vida. Y digo “intenta” porque esto es una lucha constante.

Ahora, a mis/tus 24 años,  estás a favor de la vida y defiendes los derechos de la mujer y del concebido. Pero hay un tema que me preocupa, ¿seguirás siendo así en el futuro?

No sé si esto te parecerá absurdo o no, pero me he dado cuenta de que hacia los 30 empieza a gestarse en el interior de las personas una especie de apatía vital. Los más idealistas, los soñadores, los que gritan alto y fuerte por sus derechos empiezan a perder voz. ¿Acaso han perdido la ilusión, los sueños o la esperanza de conseguir un mundo mejor? Si crees que te pasa eso, trae a tu memoria aquella canción de Simon  & Garfunkel “The sound of silence”. La letra dice que, en algún momento, la oscuridad planta su semilla  y se va comiendo las ilusiones de cada uno. Si llegas a  encontrarte en ese estado de apatía, de desesperanza, te ruego que despiertes. No permitas que el silencio se apodere de ti. Porque si tú no das voz a los que no la tienen, ¿quién lo va a hacer? Seguro que estás ocupadísima, al igual que otros muchos millones de personas, pero si no empiezas por cambiarte a ti misma, ¿quién lo hará? ¡Sal de esa oscuridad!

Hablemos de verdad. Nos hacemos llamar provida, pero eso hay que llevarlo a otro nivel. Tenemos que hacerla nuestra y llevar esa verdad a las personas, para que el día de mañana no te preguntes, ¿por qué dejé de defender mis ideales? Lo mismo pasó con la abolición de la esclavitud, nadie apostaba por ello hasta que un hombre llamado Martín Luther King dijo que tenía un sueño. Tú no preguntes por quién doblan las campanas.

Puedes colaborar de muchas formas: habla con los que te rodean, en el trabajo, en la peluquería, colabora como voluntaria en alguna asociación -las hay muchas y de muy diversos tipos- o, simplemente, participa en una manifestación y haz que se oiga la voz de quienes no la tienen.  Toda aportación, por pequeña que sea, siempre será mejor que no hacer nada.

No me alargo más. Antes de despedirme, sólo quiero recordarte una idea extraída de  la película de Amazing Grace, grábatela, no la olvides:

“Somos demasiado jóvenes para  darnos cuenta de que algo es imposible, ¡por eso lo haremos!”.

(Visited 42 times, 1 visits today)

Entradas relacionadas

Leave a Reply