IMG-20140307-WA0002Como cada 8 de marzo, hoy celebramos el Día de la Mujer Trabajadora. Si bien es verdad que, a lo largo de los años, hemos ido ganando el pulso a la desigualdad, todavía queda mucho por hacer en favor de la mujer que trabaja, tanto dentro como fuera de casa.

Maternity es una ONG que trabaja acompañando, ayudando y acogiendo a mujeres que afrontan su embarazo en soledad, abandono, situación de exclusión social y vulnerabilidad. Con motivo del día de la Mujer Trabajadora, han lanzado un manifiesto para denunciar la situación de aquellas trabajadoras que quieren compatibilizar su empleo con la maternidad, sin tener que renunciar a su realización como madres y como profesionales. Una discriminación todavía existente pues, en la actualidad, son muchas las mujeres que se ven obligadas a decidir entre su vida laboral y familiar. A continuación os dejamos el manifiesto en favor de la mujer trabajadora… y madre.

>>En el 8 de Marzo, día de la mujer trabajadora, Proyecto Maternity quiere denunciar una vez más la situación de aquellas trabajadoras, que quieren compatibilizar su trabajo con la maternidad sin tener que renunciar a su realización como madres y como profesionales. Queremos exigir, además, el compromiso de la administración con una conciliación que vaya más allá de buenas intenciones y discursos vacíos.

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En nuestro país, las mujeres que queremos trabajar sin renunciar a nuestra maternidad, sufrimos una auténtica discriminación que nos obliga en muchas ocasiones a tener que elegir entre ser madres o desarrollar nuestra profesión. Una situación que pone en juego nuestra calidad de vida, máxime en un momento de crisis como el que atravesamos donde dos sueldos se hacen necesarios.

En la actualidad, según los datos del Instituto Nacional de Estadística y el Eurostat, el 51% de las mujeres que trabajamos fuera del hogar nos vemos obligadas a renunciar a nuestra maternidad, por la dificultad de compaginar la vida familiar y laboral. Además, según el estudio “Mujer e igualdad de trato”, ocho de cada diez mujeres renuncian a tener un segundo hijo por este mismo problema, y es que la conciliación es prácticamente inexistente en nuestro país, a lo que se suma el riesgo a perder el puesto de trabajo. «La noticia del embarazo de una trabajadora suele ser vista como un problema para la empresa», lo que nos sitúa entre los países con mayor discriminación laboral de las mujeres con hijos.

Desde nuestra experiencia en la atención a mujeres embarazadas, podemos constatar que muchas mujeres que se quedan embarazadas, deciden renunciar a su embarazo y maternidad por temor a perder el empleo o no encontrarlo.

Se calcula que cerca de un 52% de mujeres no consiguen acceder al mercado laboral por estar embarazadas, a lo que se suma la poca sensibilidad de algunas empresas, especialmente de las Pymes, donde más se vive esta dramática situación, y donde enseguida se pregunta si tenemos planeado ser madres en un futuro. Desde Maternity, consideramos fundamental fomentar ayudas económicas e incentivos para que las Pymes y los negocios familiares no vean en el embarazo un problema.

Por otro lado, el número de mujeres que sufren acoso laboral por su embarazo va en aumento, un fenómeno conocido como «mobbing maternal» que obliga a muchas profesionales a renunciar a su maternidad y embarazo por miedo a perder su empleo.

Según el Centro Internacional de Familia y Trabajo del IESE Business School (2), “los empresarios prefieren pagar la multa que supone despedir a una mujer embarazada antes que mantenerla en su puesto. En la mayoría de los casos, los directivos ejercen una fuerte presión sobre la empleada para que abandone su puesto de forma voluntaria o acepte una indemnización”. El 90% de los casos de acoso laboral a consecuencia del embarazo, no llegan a juicio debido al abandono anticipado del puesto de trabajo o la temporalidad de los contratos que afecta a 8 de cada 10 mujeres, por eso animamos a las mujeres a que denuncien estas situaciones injustas para ganar la batalla a la exclusión. Desde Maternity ponemos nuestro servicio jurídico a su disposición para que ninguna mujer pierda su empleo por querer ser madre.

Por desgracia, la maternidad se está convirtiendo en nuestro país «en un factor de exclusión laboral y social», el 60% de las mujeres que deciden ser madres, terminan perdiendo su empleo o no encontrándolo, lo que sitúa a la mujer en una situación de total exclusión.

Nuestro país está perdiendo el valiosísimo papel que la mujer puede desarrollar, debido a su capacidad, en las empresas. Las principales corporaciones internacionales que encabezan ranking de competitividad incorporan un mayor porcentaje de talento femenino maternal en sus órganos de dirección, un talento que en España se está perdiendo. Esta situación de discriminación y de falta de compromiso de las administraciones, nos sitúa entre los últimos puestos de la Unión Europea, con los niveles más bajos de protección a la maternidad junto con Portugal y Grecia.

Maternity, que trabaja acompañando y atendiendo a mujeres que se encuentran en esta situación, garantizando que ninguna mujer tenga que renunciar a su maternidad por falta de medios o por el temor a perder su trabajo o no encontrarlo, queremos exigir:

– El consenso de todas las fuerzas políticas para crear una Ley Integral de apoyo a la maternidad que recoja medidas concretas, que faciliten la contratación de mujeres embarazadas o con menores y la conciliación laboral y familiar.

– Un salario base maternal, solicitando que el trabajo doméstico como consecuencia del cuidado de hijos menores dependientes, sea considerado un trabajo con derecho a cotización, prestación social y de pensiones.

– Un aumento de la baja maternal hasta los dos años como ya hacen algunos países de la Unión Europea.

– Aquellas empresas que apuestan por la maternidad, tienen que contar con la protección de las administraciones, con ayudas económicas para cubrir las bajas, incentivos económicos y deducciones fiscales. Se trata de facilitar a las empresas, especialmente a las Pymes, la contratación de mujeres con hijos o embarazadas, sin que su situación suponga un problema para el buen funcionamiento de la empresa, incentivando a los empresarios.

– La administración debe ampliar el número de plazas en guarderías de 0 a 3 años, no se puede permitir que muchas mujeres no puedan acceder a un puesto de trabajo por falta de guarderías.

– Flexibilizar los horarios adaptándolos al resto de Europa.

– Exigimos que se persiga el acoso laboral a las mujeres embarazadas así como los despidos improcedentes.<<

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