¿Mi familia se ha convertido?

Converso va de esto; de la conversión de los miembros de una familia. Pero no de una familia cualquiera, de la familia del Director y Productor de este documental: David Arratibel. Converso no pretende ser otra cosa que un medio para intentar entender su cambio, para que él pueda volver a acercarse a su familia, a la que no sabe qué le ha pasado, por qué le ha dado por esas cosas raras de rezar y de leer la Biblia de repente. Como él mismo dice: «Durante los últimos años, toda mi familia se ha convertido a la fé católica. La distancia con ellos se hacía cada día más grande, así que me propuse hacer una película para entender cómo el Espíritu Santo había entrado en sus vidas, en nuestras vidas«.

Una película de cariños, ausencias, vacíos y distancias.

Eso es Converso. El esfuerzo por volver a recuperar la relación con los suyos, por acercarse a ellos. Le resulta más fácil hacerlo detrás de su cámara, aunque él mismo aparezca en algunos momentos también, que sentándose a tomar un café con ellos. Así son los cineastas, así son los artistas. Comprenden el mundo y lo que les rodea a través de su arte. Y verdaderamente, a él esto le ha ayudado enormemente.

 

El órgano, gran metáfora de Converso

Son muchos lo premios que ha ganado, y no es para menos. Una película muy cuidada, en la que la música, las luces y sombras, y el ángulo de la cámara, juegan un papel esencial, hablan con voz propia.

Algunos instrumentos como las trompetas incitan al valor. Otros, como la flauta, a la dulzura. Y hay otros, como el órgano, que arrebatan el alma a lo celestial”, Aristóteles.

Si el Espíritu Santo entra en nuestra casa, ¿es posible hacer una película sobre él?

La respuesta es sí. David Arratibel la ha hecho y en buena medida, lo ha empezado a conocer. Como se apuntó en el Festival Punto de Vista: 

«Una película sobre un órgano de iglesia, la familia, la armonía y algo más difícil todavía: la fe. Conceptos más o menos básicos desde los que intentar explicar algo tan profundo como inefable: las hermanas del director se convierten de repente al catolicismo y el cineasta trata de aprehender qué hay detrás de ese mecanismo de transformación personal.

«Desmontando con inteligencia el formato clásico del documental de entrevistas (no olvidemos el doble juego del título, Converso viene también del verbo conversar), el director se sienta en una silla que convierte en confesionario de los otros y en el suyo propio al lanzar preguntas ante un espejo que no es otro que el espejo de casa. Film de familia con búsqueda personal y con un gran interrogante cinematográfico: Si el Espíritu Santo entra en nuestra casa, ¿es posible hacer una película sobre él?».

Son muchos a los que este documental les ha interrogado

Tanto agnósticos como creyentes han alabado y han sido apelados por el documental de Arratibel. Pero sin duda el más golpeado por dentro acaba siendo él mismo como reconoce ante los medios: «Sin embargo, de repente, la película me acaba interrogando a mí, y me planteo por qué yo nunca he hablado con mi familia de esto. Antes de grabar el documental, las conversaciones sobre religión en mi casa acababan siempre en unas broncas tremendas«.

Llegando a ser un antes y un después en su vida: «Para mí ha sido un punto de inflexión porque la película se convierte, de manera natural, en conversaciones que tenía pendientes con mi familia«.

Un ejemplo de ello es esta reflexión que hace en su canal de YouTube nuestro querido amigo el sacerdote y marianista Daniel Pajuelo:

 

Se estrena en España en cines el 29 de septiembre

‘Converso’ no intenta convencer a nadie, sino «comprender y empatizar, entender las creencias que llevan a otra persona a realizar unos determinados comportamiento éticos«. Te dejamos el tráiler convencidos de que no te quedarás indiferente. Sin duda, merece la pena verla.

 

 

 

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