ramo marti paisaje catalan - La promesa de Isaías - Sábado II Semana de Adviento

«Todo valle será exaltado y toda colina será allanada». Isaías alza la voz y lo dice a los cuatro vientos: es la consecuencia de la llegada del Salvador.

Bien conocían los israelitas lo que significaría ese prodigio, pisando aquellas tierras palestinas tan abruptas. Pero es la promesa de que todo sufrimiento alto como una colina, o todo valle hondo como la tristeza, iban a desaparecer, con la venida del Redentor, que reconciliaría todas las cosas con Dios.

Los jóvenes esposos rezaban a la vez al caer la tarde, dando gracias a su Dios, por todos los bienes recibidos. Si María podía sentirse molesta pos su gravidez, nadie notaba su dolor tras una sonrisa bellísima.


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