inmaculada murillo - La llena de gracia - Jueves II Semana de Adviento

La joven de Nazaret es humilde y hasta se ruboriza cuando fue llamada por el Ángel “llena de gracia”. Solo podía estar plena de esa gracia, quien hubiera sido concebida sin falta original.

Pero María no hace disquisiciones teológicas. Solo medita lo revelado por el Ángel: Ella va a ser Madre del Mesías.

Ella sabe que Dios se ha fijado en la bajeza de su esclava y permanece en oración con la criatura que se mueve en su seno y cuyos latidos puede oír. Sólo le salen palabras de acción de gracias.


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